Jueves, 15 de noviembre de 2012

(...) La impuntualidad siempre ha existido; la capacidad para llegar a los sitios fuera de tiempo es una habilidad cultivada por los seres humanos desde el alba de los tiempos; bueno, en realidad un poco después: el ser humano no llegó a tiempo de contemplar tan magno acontecimiento.

Según los principales expertos mundiales en el tema, el caso más llamativo de impuntualidad fue protagonizado por una mujer en Nueva York. Penelope Parserk quedó con su novio Edward para tomar un sandwich de pollo con montañas de mayonesa y un par de batidos de fresa el día 14 de Febrero de 1927 en un solar abandonado en el centro de la ciudad. El desgarrador testimonio de Penelope, recogido por estas crónicas, nos pone en situación:

— Estuve esperando a Edward durante 57 años. Mi familia me llevaba comida y ropa para el frío. Después de unos cuatro años de espera, de pie, empezaron a construir en ese solar el Empire State. He seguido todo el proceso de construcción del rascacielos, pero no me quería mover de allí; me decía: "Seguro que mi Edward llegará de un momento a otro.." Y así fue. El otro día, al cabo de 57 años, llegó con su mujer, sus tres hijos y sus adorables nietos, diciéndome que había perdido el autobús... ¡¡Todos los hombres son iguales!! ¡¡Dios mío!! (...)

Extraído del El Libro de Casos Insólitamente Estúpidos,
publicado por el Centro Mundial de Estudios Irrelevantes.
Cap. IV: "La impuntualidad. Un fenómeno alarmante".


Publicado por darthseid @ 11:13  | Relatos

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