Martes, 04 de octubre de 2011

Los introvertidos somos personas muy sensibles a la dopamina, por lo que una sobredosis de estimulación externa nos agota. Por el contrario, los extrovertidos no pueden obtener suficiente dopamina por lo que necesitan adrenalina para que su cerebro la produzca. Los extrovertidos también tenemos un recorrido más corto y menos flujo de sangre al cerebro. Los mensajes de un sistema nervioso en un extrovertido pasan por alto el área de Broca en el lóbulo frontal, que es donde una gran parte de la contemplación se lleva a cabo.

Un 25% de la población es introvertida, y en la sociedad actual están en desventaja.

Aquí están algunas ideas falsas comunes sobre las personas introvertidas:

Mito #1 – A los introvertidos no nos gusta hablar.
Esto no es cierto. Los introvertidos simplemente no hablamos a menos que tengamos algo que decir. Odiamos hablar por hablar. Dale a un introvertido algo de que hablar que le interesa, y no se callará durante varios días.
 
Mito #2 – Los introvertidos somos tímidos.
La timidez no tiene nada que ver con ser introvertido. Los introvertidos no tenemos necesariamente miedo de la gente. Lo que necesitamos es una razón para interactuar. No interactuamos porque sí. Si deseas hablar con un introvertido, siemplemente empieza a hablar. No te preocupes por ser educado.
 
Mito #3 – Los introvertidos somos groseros.
Los introvertidos a menudo no vemos una razón para andarnos por las ramas con bromas sociales. Queremos que todos sean sólo reales y honestos. Por desgracia, esto no es aceptable en la mayoría de ocasiones, por lo que los introvertidos podemos sentir una gran presión para adaptarnos, que la encuentramos agotadora.
 
Mito #4 – A los introvertidos no nos gusta la gente.
Al contrario, los introvertidos valoramos intensamente los pocos amigos que tenemos. Podemos contar nuestros amigos más cercanos con los dedos de una mano. Si tienes la suerte de que una persona introvertida te considere un amigo, es probable que tengas un aliado leal de por vida. Una vez que te has ganado nuestro respeto por ser una persona con sustancia, estás adentro
 
Mito #5 – A los introvertidos no nos gusta salir en público.
Tonterías. A los introvertidos no nos gusta salir en público todo el tiempo. También nos gusta evitar las complicaciones de estar involucrados en actividades públicas. Analizamos los datos y experiencias muy rápidamente, y por lo tanto, no necesitamos estar allí por mucho tiempo para “enterarnos de cómo van las cosas.” Estamos listos para irnos a casa, recargarnos, y procesar todo. De hecho, la recarga es absolutamente crucial para los introvertidos.
 
Mito #6 – Los introvertidos siempre queremos estar solos.
Los introvertidos nos sentimos perfectamente cómodos con nuestros propios pensamientos. Pensamos mucho. Soñamos despiertos. Nos gusta tener problemas para trabajar, puzzles para resolver. Pero también nos podemos sentir muy solos si no tenemos a nadie con quien compartir nuestros descubrimientos. Queremos una conexión auténtica y sincera con una persona a la vez.
 
Mito #7 – Los introvertidos somos extraños.
Los introvertidos solemos ser individualistas. No seguimos a la multitud. Preferimos ser valorados por nuestras formas de vida propias. Pensamos por nosotros mismos y por eso, a menudo desafiamos las normas. No tomamos la mayoría de las decisiones sobre la base de lo que es popular o está de moda.
 
Mito #8 – Los introvertidos somos nerds distantes.
Los introvertidos somos personas que miramos todo hacia adentro, prestando especial atención a nuestros pensamientos y emociones. No es que seamos incapaces de prestar atención a lo que sucede a nuestro alrededor, es sólo que nuestro mundo interior es mucho más estimulante y gratificante para nosotros.
 
Mito #9 – Los introvertidos no sabemos cómo relajarnos y divertirnos.
Los introvertidos solemos relajarnos en casa o en la naturaleza, no en lugares públicos ocupados. Los introvertidos no somos buscadores de emoción ni adictos a la adrenalina. Si hay demasiado ruido y gente hablando, nos cerramos. Nuestros cerebros son muy sensibles a un neurotransmisor llamado dopamina. Los introvertidos y extrovertidos tienen diferentes vías neurológicas dominantes.
 
Mito #10 – Los introvertidos podemos arreglarnos a nosotros mismos y convertirnos en extrovertidos.
Un mundo sin introvertidos sería un mundo con pocos científicos, músicos, artistas, poetas, cineastas, médicos, matemáticos, escritores y filósofos. Dicho esto, todavía hay un montón de técnicas que los extrovertidos pueden aprender con el fin de interactuar con los introvertidos. (Sí, invierte estos dos términos con el propósito de mostrar cómo nuestra sociedad está sesgada.) Los introvertidos no podemos “arreglarnos” y merecemos el respeto por nuestro temperamento natural y nuestras contribuciones a la raza humana. De hecho, un estudio (Silverman, 1986) mostró que el porcentaje de introvertidos aumenta con el CI.

Adaptado de refugio antiaéreo...


Publicado por darthseid @ 18:55  | La Palabra en el Muro

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