Domingo, 26 de noviembre de 2006
(---o---) contin?a (---o---)

SONR?O.

Se ha levantado algo de viento; m?s bien se trata de una ligera brisa que me acaricia el rostro y me alborota el cabello.
Cierro los ojos, vuelvo a sonreir e inspiro el aire purificador lentamente. Lo siento.
Mis m?sculos est?n muy relajados y a esto contribuye enormemente la m?sica que el mar me regala. Recuerdo c?mo me gustaba escuchar la caracola que me trajeron de lejos cuando no abultaba m?s que mi perro.

Por fin doy comienzo a mi secreto ritual y empiezo a fundirme con el ?rbol, convirti?ndome en parte de ?l y..., abro los ojos.

Inspiro larga y profundamente, bostezando, a la par que me estiro. Apago el despertador de un manotazo. Me es dif?cil desperezarme. Siempre me ha costado bastante despertarme del todo. Es la lucha entre mis sue?os y la realidad cotidiana.
Voy recuperando la consciencia, despacio, pero casi por completo, y vienen a mi memoria los planes que he organizado para este d?a. De hoy no pasa . Ya se acab? el tiempo que ten?a para completar mi metamorfosis. Finalmente podr? cumplir mi gran anhelo: quiero ver la cara del p?blico cuando llegue el momento.
Me invade una oleada de miedo. Lo siento en la boca del est?mago. Lo siento como si un cepo me lo oprimiese provocando cierta n?usea; pero he decidido no vomitar. Son los inevitables nervios previos al estreno.

Voy a ofrecer una ?nica actuaci?n. La he ensayado mentalmente millones de veces, visualizando cada movimiento, cada gesto. No pronuncio palabras, pero no son necesarias. Mi mayor baza es el elemento sorpresa: conseguir que la audiencia se quede con la boca abierta durante unos segundos, sin saber c?mo reaccionar.

Me siento en la cama, me calzo las zapatillas, me pongo en pie y me dirijo sin m?s dilaci?n al cuarto de ba?o. Me miro en el espejo y...?madre m?a!,? qu? pinta!. No puedo evitar soltar una carcajada.
Abro los grifos y los modulo a la temperatura que prefiero: m?s bien caliente. Me despojo de todo lo que llevo puesto y me introduzco en la ba?era para ducharme.
Acabado mi aseo me dispongo a desayunar: un caf? con leche descafeinado, un zumo de manzana bien fr?o y un bol de cereales integrales con pasas que encuentro deliciosos.
Aun faltan bastantes horas para la funci?n as? que voy a pasear por el parque. Siempre que necesito renovar mis energ?as o relajarme me escapo a alg?n sitio que tenga mucha hierba y ?rboles, como cuando era adolescente. Realmente desconozco si se trata del color verde o de la carga energ?tica positiva que me proporcionan los s?bditos del reino vegetal. Puede que sea la mayor concentraci?n de ox?geno o, tal vez, el bienestar que me produce su contacto con mi piel. No me molesta que ellos me toquen, que recorran mi cuerpo. No podr?a considerar el hecho como una invasi?n il?cita sino m?s bien como la caricia de consuelo de un amigo. La siento.

(---o---) contin?a (---o---)

Publicado por darthseid @ 9:17  | Relatos

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