Martes, 30 de mayo de 2006
Un Poco de Tensi?n
5 de Marzo 2000


Uno de los fot?grafos (bueno, ahora s?lo queda uno) posee ciertos negativos compromotedores relacionados con el candidato y van a usarlos para tenderle una trampa en un supuesto chantaje o algo parecido. El jefe del peri?dico va a cubrir la noticia y Claudia decide acompa?arlo esperanzada de encontrar por fin a su hermano. Es una excusa perfecta para alejarse de aqu?. Voy con ellos. Vuelve a salir el tema del c?liz robado. Vuelvo a comentar lo degraciado que me siento por no poder asistir a la exposici?n... ?sniff!

El centro comercial es el lugar escogido para el intercambio de los negativos. Buscamos un buen lugar desde donde poder verlo todo. Por aqu? tiene que haber un sitio para esconder el c?liz y el libro. Es demasiado arriesgado llevarlos encima. De repente, aparece el demente del arque?logo acus?ndome de haber cogido el libro. Intento convencerle de que no lo tengo, que ser?a imposible sacarlo de comisar?a sin que nadie me viese. No lo consigo. Parece que ha perdido el juicio. Insiste en registrarme. No se lo tolero, argumentando motivos de integridad y preservaci?n de la intimidad. Me da un pu?etazo y nos enzarzamos en una pelea. Gane o pierda, esto no me conviene. Le suelto un buen golpe y echo a correr. Por suerte, consigo despistarle.

Ahora s? que tengo que dehacerme de estos objetos. Mierda, en la huida he perdido mi fantabuloso juego de ganz?as. Si alguien lo encuentra y puede relacionarlo conmigo tendr? mucho que explicar. Este me parece un buen momento para estudiar a fondo el libro. Retomo la lectura que inici? en comisar?a con m?s calma, pero no encuentro nada interesante aparte de una historia sobre un lugar cercano donde se manifiestan esp?ritus. Un buen lugar para invocaciones y este tipo de cosas. Nada que reporte beneficios. Despu?s de mucho buscar, encuentro un rinc?n que parece seguro. Vuelvo al centro comercial. Creo que me conviene relacionarme con gente "normal" para intentar alejar sospechas en vez de hacer de fugitivo. A?n no doy por perdida la Cruz. La secretaria y el redactor jefe del Diario siguen por all?. No me han visto. Tambi?n veo al secuestrador con barba de chivo. Esto puede ser muy peligroso, quiz?s no sea tan buena idea despu?s de todo.

Hay polic?as en la zona. La "corrupta" se acerca a m? y me interroga sobre el libro. Hago alg?n comentario relativo al arque?logo chiflado y mi inocencia en el caso. Otra poli se acerca. Insisten en registrarme. No pongo resistencia, claro. Aunque no encuentran nada, siguen haciendo preguntas. Acuso al arque?logo, que parec?a muy interesado en el libro y que puede estar intentando usarme como cabeza de turco. En un intento de desviar la conversaci?n, comento lo del intercambio de negativos. La poli parece sorprendida. Me doy cuenta de que es la presunta corrupta y de lo que acabo de contarle. Claro que ya deber?a estar enterada, ?no? Se va precipitadamente a hablar con su compa?era. Esto me da mala espina.

Me acerco al periodista y a Claudia. Tengo que volver a incidir en mi inocencia a costa de la demencia del arque?logo... demasiados libros, todo el d?a entre antig?edades... Parece que cuela. Tambi?n les cuento lo de la poli, incluida mi indiscreci?n. En ese momento, tres individuos pasan a nuestro lado. Uno de ellos cruza una mirada con Claudia y parece que le comenta algo. Ella me dice que se trata de su hermano, que le ha avisado de que tuviera cuidado.
Publicado por darthseid @ 20:26  | Relatos

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