S?bado, 20 de mayo de 2006
Cuenta una leyenda que al principio del mundo, cuando Dios decidi? crear a la mujer, encontr? que hab?a agotado todos los materiales s?lidos en el hombre y no ten?a m?s de que disponer. Ante este dilema y despu?s de profunda meditaci?n, hizo esto:

Tom? la redondez de la luna, las suaves curvas de la olas, la tierna adhesi?n de la enredadera, el tr?mulo movimiento de las hojas, la esbeltez de la palmera, el tinte delicado de las flores, la amorosa mirada del ciervo, la alegr?a del rayo del sol y las gotas del llanto de las nubes, la inconstancia del viento y la fidelidad del perro, la timidez de la t?rtola y la vanidad del pavo real, la suavidad de la pluma del cisne, y la dureza del diamante, la dulzura de la paloma y la crueldad del tigre, el ardor del fuego y la frialdad de la nieve. Mezcl? tan desiguales ingredientes, form? a la mujer y se la dio al hombre.


Despu?s de una semana vino el hombre y le dijo: "Se?or, la criatura que me diste me hace desdichado, quiere toda mi atenci?n, nunca me deja solo, charla intensamente, llora sin motivo, se divierte en hacerme sufrir y vengo a devolv?rtela porque NO PUEDO VIVIR CON ELLA."

BIEN, contest? Dios, y tom? a la mujer.

Pas? otra semana, volvi? el hombre y le dijo: "Se?or, me encuentro muy solo desde que te devolv? a la criatura que hiciste para mi, ella cantaba y jugaba a mi lado, me miraba con ternura y su mirada era una caricia, re?a y su risa era m?sica, era hermosa a la vista y suave al tacto. Devu?lvemela, porque NO PUEDO VIVIR SIN ELLA."
Publicado por darthseid @ 17:59  | Relatos

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