Domingo, 23 de abril de 2006
Empezando...
5 de Marzo 2000


Domingo, 5 de Marzo de 2000. 16:00. El padre Dom?nguez ha aceptado recibirme en la iglesia de L?pez Mora. Hasta ahora me he hecho pasar por un cat?lico de pro para poder tener acceso a la cruz, espero no haberme pasado en mi actuaci?n. Mi subterfugio no ha dado frutos... hasta ahora, quiz?s.

Llego puntual a la cita. En la iglesia hay un tipo anodido; al rato llega una nena bastante mona. El cura no tarda en aparecer y dice que quiere hablar con los tres. Esto me resulta muy irregular. Mejor que, de momento siga la corriente.

El cura nos introduce como tres fieles seguidores de la religi?n cristiana y deja que nos presentemos cada uno. El tipo anodino dice que es funcionario (como para no adivinarlo), se llama Ricardo; parece bastante preocupado por algo. La monada dice llamarse Claudia y ser secretaria de una empresa de panderetas; esto me procude ciertos recelos (?existen tales cosas?), pero lo peor son las arcadas que me causa su slogan: "Llevamos la Navidad al mundo entero". Mientras contengo las nauseas percibo que todos me miran. Me toca a m?. Supongo que "ladron de guante blanco" no ser? una buena presentaci?n, y "devoto cat?lico" tampoco parece una profesi?n cre?ble, as? que a partir de ahora soy tratante de arte. S?, muy digno y cercano a la realidad.

El padre Dom?nguez retoma la palabra y nos explica el motivo por el que hemos sido convocados: han secuestrado al hijo del funcionario delante de sus narices a plena luz del d?a. Semejante descuido de sus deberes paternos hace que la devota secretaria le suelte una arenga sobre la responsabilidad. Buf, ser? mejor que la apoye un poco para mantener mi papel ante el reverendo. El pobre hombre no sabe donde meterse. La cosa empeora cuando sale el tema de que acaba de divorciarse, rompiendo "uno de los sagrados sacramentos de la iglesia".

Despu?s del hist?rico discurso moralizante, la piba se calma y el cura aprovecha para "sugerir" que ayudemos a nuestro hermano en su momento de dolor. Pues vaya. La devota secretaria se adscribe r?pidamente a sus palabras; yo la secundo un poco menos efusivamente. Tenemos la descripci?n de los secuestradores: uno con una prominente barba de chivo y el otro con poco pelo. Bien, parecen f?ciles de reconocer y, por consiguiente, de evitar encontrarse con ellos.

El reverendo a?ade que hace un par de d?as robaron el c?liz de Antioqu?a y que teme por la cruz que guarda en la Iglesia. Esto s? es interesante. Hago un par de preguntas relativas a la seguridad del lugar y a la localizaci?n exacta de la cruz. A?ado que ser?a mejor guardarla en un lugar m?s seguro. Dice que se lo est? planteando.

En ese momento una pareja irrumpe en el templo. Ella empieza a gritarle al pardillo de Ricardo, que no se queda callado ante tales ataques. Deduzco que ser? su ex. Calmados los ?nimos, m?s o menos, nuevas presentaciones. Efectivamente, es su ex, Clara, una periodista local muy entregada a su trabajo que, paradojas de la vida, tiene que investigar el secuestro de su propio hijo. La acompa?a un tal Alfonso, fot?grafo, parece que de corte sensacionalista. No hace falta decir que ninguno de los dos son del agrado de Claudia que les dedica nuevos discursos sobre deberes maternos y derecho a la intimidad, respectivamente.

El padre Dom?nguez se excusa alegando que tiene que cumplir otras tareas y yo decido no presionarlo demasiado sobre la cruz, as? que, por el momento, me quedo con la panda de tarados. Compartimos la informaci?n que disponemos sobre el caso y nos damos cuenta de que no es mucha. La periodista hace una llamada a comisar?a por si hay novedades sobre su hijo, pero no. El comisario promete llamar cuando se sepa algo. Bien, acaba de empezar la investigaci?n y ya estamos en un callej?n sin salida.

La secretaria nos cuenta que tiene un hermano algo d?scolo empe?ado en ser investigador privado; parece que ?ltimamente anda con "gente rara" que se re?ne en la calle Manuel de Castro... No s? por qu? las palabras "jugadores de rol" viene a mi mente... A falta de algo mejor que hacer, se decide ir hasta all?, a ver si conseguimos algo de informaci?n o si, por lo menos, liberamos al pobre chaval de tan desaconsejables compa??as (en fin). Despu?s de un tenso paseo, con nuevos mon?logos sobre la responsabilidad, el castigo divino por romper los sagrados votos y dem?s lindezas, llegamos a la calle de marras, donde no descubrimos nada relevante ni encontramos a nadie con ganas de hablarnos.

contin?a...

Publicado por darthseid @ 9:30  | Relatos

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Comentarios
Publicado por Ladrillazo

Lunes, 24 de abril de 2006 | 11:30
Hola, gracias por tus bonitas palabras... soy la chica que interpretaba a Claudia y me has alegrado el d?a Sonrisa .

Mar.
Publicado por darthseid

Lunes, 24 de abril de 2006 | 20:15
Que conste que son comentarios hechos por el personaje que interpretaba hacia el personaje que interpretabas Avergonzado no entremos en malentendidos personales... aviso, por lo que pueda venir Gi?o