Friki: es usado en el idioma español para referirse a la persona interesada u obsesionada al menos con un tema, afición o hobby, relacionado con videojuegos, cómics, películas, libros y series de ciencia ficción, fantasía, manga o anime y con el rol.
Punto.
No hay más tela que cortar.
El término inglés
freak, se usa en origen para designar otras muchas cosas que no tienen nada que ver con lo arriba descrito. Principalmente a aquellos que en español siempre se han llamado
notas o
bichos raros.
La
ignorancia de los medios de comunicación, cúlpable en gran parte de la
ignorancia de los súbditos del imperio, lleva a vomitar noticias sin contrastar, noticias leídas en cualquier rincón de internet, y, sobre todo, noticias mal traducidas o traducidas literalmente. Una consecuencia de esto, entre otras tantas, es la errónea utilización de
friki para denominar a todo
freak del tres al cuarto. Y, por ende, que a todo
freak del montón se le llene la boca autoproclamándose
friki, cuando no es más que otro
payaso con ganas de llamar la atención.
Notas, bichos raros, marginados y demás
bazofia televisiva, si tan necesitados estáis de tener una etiqueta
cool, buscaos una propia, y montaos vuestro propio ghetto.
Los
frikis no necesitan un Día del Orgullo. Entre otras cosas porque no tienen necesidad de salir del armario. El armario de un friki es un portal a la Tierra Media donde uno se codeaba con Valar e Istari mucho antes de que llegase Peter Jackson.
Y al que se pique...